jueves, 21 de agosto de 2014

Papa Francisco a los catequistas (27 de septiembre de 2013)

DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO 
A LOS PARTICIPANTES EN EL CONGRESO INTERNACIONAL 
SOBRE LA CATEQUESIS
Viernes 27 de septiembre de 2013

Queridos catequistas, buenas tardes.

Me alegra que en el Año de la fe tenga lugar este encuentro para ustedes: la catequesis es un pilar maestro para la educación de la fe, y hacen falta buenos catequistas. Gracias por este servicio a la Iglesia y en la Iglesia. Aunque a veces pueda ser difícil, se trabaje mucho, con mucho empeño, y no se vean los resultados deseados, educar en la fe es hermoso. Es, quizás, la mejor herencia que podemos dejar: la fe. Educar en la fe, para hacerla crecer. Ayudar a niños, muchachos, jóvenes y adultos a conocer y amar cada vez más al Señor, es una de las más bellas aventuras educativas: se construye la Iglesia. «Ser» catequistas. No trabajar como catequistas: eso no vale. Uno trabaja como catequista porque le gusta la enseñanza… Pero si tú no eres catequista, ¡no vale! No serás fecundo, no serás fecunda. Catequista es una vocación: “ser catequista”, ésta es la vocación, no trabajar como catequista. ¡Cuidado!, no he dicho «hacer» de catequista, sino «serlo», porque incluye la vida. Se guía al encuentro con Jesús con las palabras y con la vida, con el testimonio. Recuerden lo que nos dijo Benedicto XVI: “La Iglesia no crece por proselitismo. Crece por atracción”. Y lo que atrae es el testimonio. Ser catequista significa dar testimonio de la fe; ser coherente en la propia vida. Y esto no es fácil. ¡No es fácil! Ayudamos, guiamos al encuentro con Jesús con las palabras y con la vida, con el testimonio. Me gusta recordar lo que San Francisco de Asís decía a sus frailes: “Predicad siempre el Evangelio y, si fuese necesario, también con las palabras”. Las palabras vienen… pero antes el testimonio: que la gente vea en vuestra vida el Evangelio, que pueda leer el Evangelio. Y «ser» catequistas requiere amor, amor cada vez más intenso a Cristo, amor a su pueblo santo. Y este amor no se compra en las tiendas, no se compra tampoco aquí en Roma. ¡Este amor viene de Cristo! ¡Es un regalo de Cristo! ¡Es un regalo de Cristo! Y si viene de Cristo, sale de Cristo y nosotros tenemos que caminar desde Cristo, desde este amor que Él nos da.

¿Qué significa este caminar desde Cristo, para un catequista, para ustedes, también para mí, porque también yo soy catequista? ¿Qué significa?

Hablaré de tres cosas: uno, dos y tres, como hacían los viejos jesuitas… Uno, dos y tres.

1. Ante todo, caminar desde Cristo significa tener familiaridad con él, tener esta familiaridad con Jesús: Jesús insiste sobre esto a sus discípulos en la Última Cena, cuando se apresta a vivir el más alto don de amor, el sacrificio de la cruz. Jesús usa la imagen de la vid y los sarmientos, y dice: Permanezcan en mi amor, permanezcan unidos a mí, como el sarmiento está unido a la vid. Si estamos unidos a Él, podemos dar fruto, y ésta es la familiaridad con Cristo. ¡Permanecer en Jesús! Se trata de permanecer unidos a Él, dentro de Él, con Él, hablando con Él: permanecer en Jesús.
Para un discípulo, lo primero es estar con el Maestro, escucharle, aprender de él. Y esto vale siempre, es un camino que dura toda la vida. Me acuerdo de haber visto tantas veces, cuando estaba en la diócesis que tenía antes, a los catequistas salir de los cursos del seminario catequístico, diciendo: “¡Ya tengo el título de catequista!”. Eso no vale, no tienes nada, has dado un pequeño paso. ¿Quién te ayudará? ¡Esto vale siempre! No es un título, es una actitud: estar con Él, y dura toda la vida. Se trata de estar en la presencia del Señor, de dejarse mirar por Él. Y les pregunto: ¿Cómo están ustedes en la presencia del Señor? Cuando vas a la Iglesia, miras el Sagrario, ¿qué hacéis? Sin palabras… Pero yo hablo y hablo, pienso, medito, siento… ¡Muy bien! Pero ¿te dejas mirar por el Señor? Dejarse mirar por el Señor. Él nos mira y ésta es una manera de rezar. ¿Te dejas mirar por el Señor? ¿Cómo se hace? Miras el Sagrario y te dejas mirar… Así de sencillo. Es un poco aburrido, me duermo… ¡Duérmete, duérmete! De todas formas Él te mirará, igualmente te mirará. Pero tienes la certeza de que Él te mira. Y esto es mucho más importante que el título de catequista: forma parte del “ser” catequista. Esto caldea el corazón, mantiene encendido el fuego de la amistad con el Señor, te hace sentir que verdaderamente te mira, está cerca de ti y te ama. En una de las salidas que he hecho, aquí en Roma, en una Misa, se me acercó un señor, relativamente joven, y me dijo: “Padre, encantado de conocerlo, pero yo no creo en nada. No tengo el don de la fe”. Había entendido que era un don. “No tengo el don de la fe. ¿Qué me dice usted?”. “No te desanimes. Él te ama. Déjate mirar por Él. Solamente eso”. Y lo mismo les digo a ustedes: Déjense mirar por el Señor. Comprendo que para ustedes no sea tan sencillo: es difícil encontrar un tiempo prolongado de calma, especialmente para quienes están casados y tienen hijos. Pero, gracias a Dios, no es necesario que todos lo hagan de la misma manera; en la Iglesia hay variedad de vocaciones y variedad de formas espirituales; lo importante es encontrar el modo adecuado para estar con el Señor; y esto se puede hacer; es posible en todos los estados de vida. En este momento, cada uno puede preguntarse: ¿Cómo vivo yo este «estar» con Jesús? Ésta es una pregunta que les dejo: “¿Cómo vivo yo este estar con Jesús, este permanecer con Él?”. ¿Hay momentos en los que me pongo en su presencia, en silencio, me dejo mirar por él? ¿Dejo que su fuego inflame mi corazón? Si en nuestros corazones no está el calor de Dios, de su amor, de su ternura, ¿cómo podemos nosotros, pobres pecadores, inflamar el corazón de los demás? Piensen en esto.

2. El segundo elemento es el siguiente: Caminar desde Cristo significa imitarlo en el salir de sí e ir al encuentro del otro. Ésta es una experiencia hermosa y un poco paradójica. ¿Por qué? Porque quien pone a Cristo en el centro de su vida, se descentra. Cuanto más te unes a Jesús y él se convierte en el centro de tu vida, tanto más te hace Él salir de ti mismo, te descentra y te abre a los demás. Éste es el verdadero dinamismo del amor, éste es el movimiento de Dios mismo. Dios es el centro, pero siempre es don de sí, relación, vida que se comunica… Así nos hacemos también nosotros si permanecemos unidos a Cristo; Él nos hace entrar en esta dinámica del amor. Donde hay verdadera vida en Cristo, hay apertura al otro, hay salida de sí mismo para ir al encuentro del otro en nombre de Cristo. Y ésta es la tarea del catequista: salir continuamente de sí por amor, para dar testimonio de Jesús y hablar de Jesús, predicar a Jesús. Esto es importante porque lo hace el Señor: es el mismo Señor quien nos apremia a salir.
El corazón del catequista vive siempre este movimiento de «sístole y diástole»: unión con Jesús y encuentro con el otro. Son las dos cosas: me uno a Jesús y salgo al encuentro con los otros. Si falta uno de estos dos movimientos, ya no late, no puede vivir. Recibe el don del kerigma, y a su vez lo ofrece como don. Esta palabrita: don. El catequista es consciente de haber recibido un don, el don de la fe, y lo da como don a los otros. Y esto es hermoso. ¡Y no se queda para sí su tanto por ciento! Todo lo que recibe lo da. No se trata de un negocio. No es un negocio. Es puro don: don recibido y don transmitido. Y el catequista se encuentra allí, en ese intercambio del don. La naturaleza misma del kerigma es así: es un don que genera la misión, que empuja siempre más allá de uno mismo. San Pablo decía: «El amor de Cristo nos apremia», pero este «nos apremia» también puede traducirse como «nos posee». Así es: el amor te atrae y te envía, te atrapa y te entrega a los demás. En esta tensión se mueve el corazón del cristiano, especialmente el corazón del catequista. Preguntémonos todos: ¿Late así mi corazón de catequista: unión con Jesús y encuentro con el otro? ¿Con este movimiento de “sístole y diástole”? ¿Se alimenta en la relación con Él, pero para llevarlo a los demás y no para quedárselo él? Les digo una cosa: no entiendo cómo un catequista puede permanecer firme sin este movimiento. No lo entiendo.

3. Y el tercer elemento –tres– va siempre en esta línea: caminar desde Cristo significa no tener miedo de ir con Él a las periferias. Aquí me viene a la memoria la historia de Jonás, una figura muy interesante especialmente en nuestros tiempos de cambio e incertidumbre. Jonás es un hombre piadoso, con una vida tranquila y ordenada; esto lo lleva a tener sus esquemas muy claros y a juzgar todo y a todos con estos esquemas de manera rígida. Tiene todo claro: la verdad es ésta. Es inflexible. Por eso, cuando el Señor lo llama y le dice que vaya a predicar a Nínive, la gran ciudad pagana, Jonás se resiste. ¡Ir allí! Si yo tengo toda verdad aquí… Se resiste. Nínive está fuera de sus esquemas, se encuentra en la periferia de su mundo. Y entonces huye, se va a España, escapa, se embarca en un barco que zarpa hacia esos lugares. Vayan a leer de nuevo el libro de Jonás. Es breve, pero es una parábola muy instructiva, especialmente para nosotros que estamos en la Iglesia.
¿Qué es lo que nos enseña? Nos enseña a no tener miedo de salir de nuestros esquemas para seguir a Dios, porque Dios va siempre más allá. ¿Saben una cosa? ¡Dios no tiene miedo! ¿Lo sabían? ¡No tiene miedo! ¡Va siempre más allá de nuestros esquemas! Dios no tiene miedo de las periferias. Y si ustedes van a las periferias, allí lo encontrarán. Dios es siempre fiel, es creativo. Por favor, no se entiende un catequista que no sea creativo. Y la creatividad es como la columna vertebral del catequista. Dios es creativo, no está encerrado, y por eso nunca es rígido. Dios no es rígido. Nos acoge, sale a nuestro encuentro, nos comprende. Para ser fieles, para ser creativos, hay que saber cambiar. Saber cambiar. ¿Y para qué tengo que cambiar? Para adecuarme a las circunstancias en las que tengo que anunciar el Evangelio. Para permanecer con Dios, hay que saber salir, no tener miedo de salir. Si un catequista se deja ganar por el temor, es un cobarde; si un catequista se queda impasible, termina siendo una estatua de museo: ¡y tenemos tantos! ¡Tenemos tantos! Por favor, nada de estatuas de museo. Si un catequista es rígido, se hace apergaminado y estéril. Les pregunto: ¿Alguno de ustedes quiere ser un cobarde, una estatua de museo o estéril? ¿Alguno quiere ser así? [Catequistas: No]. ¿No? ¿Seguro? ¡Está bien! Lo que les voy a decir ahora, lo he dicho muchas veces, pero me sale del corazón. Cuando los cristianos nos cerramos en nuestro grupo, en nuestro movimiento, en nuestra parroquia, en nuestro ambiente, nos quedamos cerrados y nos sucede lo que a todo lo que está cerrado; cuando una habitación está cerrada, empieza a oler a humedad. Y si una persona está encerrada en esa habitación, se pone enferma. Cuando un cristiano se cierra en su grupo, en su parroquia, en su movimiento, está encerrado y se pone enfermo. Si un cristiano sale a la calle, a las periferias, puede sucederle lo que a cualquiera que va por la calle: un percance. Muchas veces hemos visto accidentes por las calles. Pero les digo una cosa: prefiero mil veces una Iglesia accidentada, y no una Iglesia enferma. Una Iglesia, un catequista que se atreva a correr el riesgo de salir, y no un catequista que estudie, sepa todo, pero que se quede encerrado siempre: éste está enfermo. Y a veces enfermo de la cabeza…

Pero ¡cuidado! Jesús no dice: vayan y apáñense. ¡No, no dice eso! Jesús dice: Vayan, yo estoy con ustedes. Aquí está nuestra belleza y nuestra fuerza: si vamos, si salimos a llevar su evangelio con amor, con verdadero espíritu apostólico, con parresía, él camina con nosotros, nos precede, -lo digo en español- nos «primerea». El Señor siempre nos “primerea”. A estas alturas ya han aprendido el significado de esta palabra. Y esto lo dice la Biblia, no lo digo yo. La Biblia dice, el Señor dice en la Biblia: Yo soy como la flor del almendro. ¿Por qué? Porque es la primera que florece en primavera. ¡Él está siempre el “primero”! ¡Es el primero! Esto es crucial para nosotros: Dios siempre nos precede. Cuando pensamos que vamos lejos, a una extrema periferia, y tal vez tenemos un poco de miedo, en realidad él ya está allí: Jesús nos espera en el corazón de aquel hermano, en su carne herida, en su vida oprimida, en su alma sin fe. Una de las periferias que más dolor me causa y que vi en la diócesis que tenía antes, ¿saben cuál es? La de los niños que no saben santiguarse. En Buenos Aires hay muchos niños que no saben santiguarse. ¡Ésta es una periferia! Hay que abordarla. Jesús está ahí, y te espera, para ayudar a ese niño a santiguarse. Él siempre nos precede.

Queridos catequistas, se han acabado los tres puntos. ¡Siempre caminar desde Cristo! Les doy las gracias por lo que hacen, pero sobre todo porque están en la Iglesia, en el Pueblo de Dios en camino, porque caminan con el Pueblo de Dios. Permanezcamos con Cristo –permanecer en Cristo-, tratemos de ser cada vez más uno con él; sigámoslo, imitémoslo en su movimiento de amor, en su salir al encuentro del hombre; y vayamos, abramos las puertas, tengamos la audacia de trazar nuevos caminos para el anuncio del Evangelio.

Que el Señor les bendiga y la Virgen les acompañe. Gracias.

María es nuestra Madre,

María siempre nos lleva a Jesús.

Hagamos una oración, los unos por los otros, a la Virgen.
[Ave María]
[Bendición]

Muchas gracias.

domingo, 17 de agosto de 2014

No nos van a quitar la alegría, el mal no va a vencer.

Parece que alegría dura poco... y la inseguridad no es solo sensación. 

Pasamos del hermoso festejo de ayer a encontrar puertas violentadas junto a rejas rotas.

Las carpas nuevas compradas x los scouts con mucho esfuerzo duraron menos de un año...

Gazebos, mecheros y alimentos q se guardaban para el próximo campamento.

Igual no nos van a quitar la alegría de trabajar x Jesús sirviendo a los demás.

Volveremos a empezar y no bajamos los brazos, el mal no va a vencer.

Señor bendícelos a ellos y a nosotros danos la paz y la generosidad para trabajar y recuperar lo perdido

Que tengamos un lindo domingo en el Señor!

sábado, 16 de agosto de 2014

Nuestra fe nos llama...

El evangelio este fin de semana nos invita a mirar tanto a Jesús como a la mujer que insiste pidiendo al Señor. Ella no era judía y sabía que era difícil lo que estaba pidiendo, de hecho el mismo Jesús lo expresa en su diálogo.
Lo hermoso del texto es la insistencia de la mujer que tuvo el premio esperado y también un elogio inesperado: «Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!». 
La Palabra nos invita a no bajar los brazos y no dudar que Dios escucha y acompaña los deseos más profundos del corazón. No dudemos de gritar como la mujer: «¡Señor, socórreme!».
La fe no es algo exclusivo de un grupo de selectos, sino el regalo de Dios que nos hace tener confianza en el Señor que sabemos está y nos acompaña.
¡Regalanos Señor la fe y la confianza de esta mujer!

Si te interesan acá están las lecturas de este domingo:  http://padrejavierklajner.blogspot.com.ar/2014/08/lecturas-del-domingo-18-de-agosto.html


Este fin de semana para nosotros es muy especial porque celebramos la fiesta de San Roque, nuestro patrono junto a la Madre de Dios.
Roque siendo rico entregó sus bienes a los pobres y se puso al servicio de los demás. Como peregrino se puso de camino para compartir la fe y la vida.

Esa fe y amor al Señor se hizo servicio en los enfermos afectados por la peste, a los que nadie quería atender.
Enfermo por cuidar a los demás se retiró a un bosque para no ser molestia, pero la providencia de Dios no lo abandonó mandándole un perro que le acercaba el pan. La curiosidad de su dueño hizo que lo encontraran y cuidaran.
Vuelto a sus pagos, en medio de la guerra, lo confunden con un espía y va a la cárcel por 5 años. Lejos de “deprimirse” se dedica al cuidado y consuelo de los presos.
Muere en el cárcel de su Montpellier natal sin que nadie se haya dado cuenta de que era el hijo de quien había sido gobernador.
La gloria que buscó (que no es la del mundo) y a la que nos invita es de trabajo silencioso y entregado a los demás dando todo lo que tenemos y somos.
Sigamos trabajando, mirando y aprendiendo de Roque peregrino, dedicado a los necesitados de hoy.
Que San Roque y la virgen nos cuiden.

Lecturas del domingo 18 de agosto

Lectura del libro del profeta Isaías     56, 1. 6-7

Así habla el Señor:
Observen el derecho y practiquen la justicia,
porque muy pronto llegará mi salvación
y ya está por revelarse mi justicia.
Y a los hijos de una tierra extranjera
que se han unido al Señor para servirlo,
para amar el nombre del Señor
y para ser sus servidores,
a todos los que observen el sábado sin profanarlo
y se mantengan firmes en mi alianza,
Yo los conduciré hasta mi santa Montaña
y los colmaré de alegría en mi Casa de oración;
sus holocaustos y sus sacrificios
serán aceptados sobre mi altar,
porque mi Casa será llamada
Casa de oración para todos los pueblos.
Palabra de Dios.

SALMO     Sal 66, 2-3. 5-6. 8 (R.: 4)
R. ¡Que los pueblos te den gracias, Señor!

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
haga brillar su rostro sobre nosotros,
para que en la tierra se reconozca su dominio, 

y su victoria entre las naciones. R.

Que canten de alegría las naciones,
porque gobiernas a los pueblos con justicia
y guías a las naciones de la tierra. 
R.

¡Que los pueblos te den gracias, Señor,
que todos los pueblos te den gracias!
Que Dios nos bendiga, 

y lo teman todos los confines de la tierra. R.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma     11, 13-15. 29-32

Hermanos:
A ustedes, que son de origen pagano, les aseguro que en mi condición de Apóstol de los paganos, hago honor a mi ministerio provocando los celos de mis hermanos de raza, con la esperanza de salvar a algunos de ellos. Porque si la exclusión de Israel trajo consigo la reconciliación del mundo, su reintegración, ¿no será un retorno a la vida? Porque los dones y el llamado de Dios son irrevocables.
En efecto, ustedes antes desobedecieron a Dios, pero ahora, a causa de la desobediencia de ellos, han alcanzado misericordia.
De la misma manera, ahora que ustedes han alcanzado misericordia, ellos se niegan a obedecer a Dios. Pero esto es para que ellos también alcancen misericordia. Porque Dios sometió a todos a la desobediencia, para tener misericordia de todos.
Palabra de Dios.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     15, 21-28
Jesús partió de allí y se retiró al país de Tiro y de Sidón. Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región, comenzó a gritar: «¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio». Pero Él no le respondió nada.
Sus discípulos se acercaron y le pidieron: «Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos».
Jesús respondió: «Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel».
Pero la mujer fue a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!»
Jesús le dijo: «No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros».
Ella respondió: «¡Y sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños!»
Entonces Jesús le dijo: «Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!» Y en ese momento su hija quedó sana.
Palabra del Señor.


jueves, 7 de agosto de 2014

Ester necesita internarse

Desde anoche esta delicadita de salud.

Necesita una cama y no hay.

La familia no sabe que hacer.

¿Podria PROFE dar una mano?

La última vez estuvieron esperando 14 horas en un pasillo de una guardia.

¿Tan raro es pedir poder vivir la enfermedad con dignidad?

Gracias.

sábado, 2 de agosto de 2014

Denles de comer ustedes mismos

Hoy nos toca ver la multiplicación de los panes. Jesús pareciera hacernos ver algo más de lo evidente.
Los discípulos ven mucha gente, que el día se alargó, que están cansados y sin darse cuenta (como muchas veces nosotros) dicen “basta por hoy”. La forma (seguramente inconsciente) es decir “es tarde, no tiene para comer”. ¿Cuántas veces no estamos en la misma situación, diciendo interiormente “cuándo terminara”?
Jesús se da cuenta y los invita (y nos invita) a un esfuerzo más que nos hagamos cargo de la situación: que en vez de invitar a otros a moverse que nos movamos nosotros. Y ahí otro impedimento a manera de excusa “no tenemos más que 5 panes…”. La única respuesta es “tráiganmelos aquí” y se produce el milagro.
El MILAGRO no es solo que hubo pan en abundancia sino lo que produjo en los corazones y a lo que nos invita la palabra a cada uno.
Nos invita a no bajar los brazos y a asumir nuestras dificultades y la de los demás sin “patear la pelota”. Nos dice “hacelo vos”. ¿Cuántas veces pensamos que otro lo hará? Recemos pidiendo a Dios que nos ilumine para darnos cuenta cuando no estamos asumiendo lo que la realidad y el mismo Dios nos pide
Nos invita también a la generosidad y solidaridad. Que cada uno de nosotros ponga los 5 panes y 2 peces personales para que SEÑOR los multiplique. Sin lo que ofrecemos no hay milagro posible. LO POCO EN MANOS DE JESUS SE HACE MUCHO.
Nos invita a descubrir que si cada uno pone lo poco suyo, habrá mucho que es la sumatoria de lo de todos
Pidamos a Jesús nos haga descubrir las necesidades que nos rodean, que podamos asumirlas y desde nuestro poco animarnos a contribuir a cambiar la realidad.
Termino con una frase de Pablo en la carta a los Romanos que leemos hoy que nos pueda ayudar mucho: “¿Quién podrá entonces separarnos del amor de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada? Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a Aquél que nos amó.”
Todo lo podemos en el Señor. A no bajar los brazos y a sumarnos a la aventura de construir el Reino de Dios.






Lecturas Domingo 18 durante el año (3 de agosto de 2014)

Para ir rezando...

Lectura del libro del profeta Isaías     (55, 1-3)
Así habla el Señor:
 ¡Vengan a tomar agua, todos los sedientos, y el que no tenga dinero, venga también!
Coman gratuitamente su ración de trigo, y sin pagar, tomen vino y leche.
¿Por qué gastan dinero en algo que no alimenta y sus ganancias, en algo que no sacia?
Háganme caso, y comerán buena comida, se deleitarán con sabrosos manjares.
Presten atención y vengan a mí, escuchen bien y vivirán.
Yo haré con ustedes una alianza eterna, obra de mi inquebrantable amor a David.
Palabra de Dios.

SALMO     Sal 144, 8-9. 15-16. 17-18 (R.: cf. 16)
R. Abres tu mano, Señor, y nos colmas de tus bienes.
El Señor es bondadoso y compasivo, / lento para enojarse y de gran misericordia; / el Señor es bueno con todos / y tiene compasión de todas sus criaturas. R.
Los ojos de todos esperan en ti, /y Tú les das la comida a su tiempo; /abres tu mano y colmas de favores /a todos los vivientes. R.
El Señor es justo en todos sus caminos / y bondadoso en todas sus acciones; / está cerca de aquellos que lo invocan, /de aquéllos que lo invocan de verdad. R.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma     (8, 35. 37-39)
Hermanos:
¿Quién podrá entonces separarnos del amor de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada?
Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a Aquél que nos amó.
Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.
Palabra de Dios.

EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     (14, 13-21)
Al enterarse de eso, Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie. Cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, sanó a los enfermos.
Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: «Este es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos».
Pero Jesús les dijo: «No es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos».
Ellos respondieron: «Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados».
«Tráiganmelos aquí», les dijo.
Y después de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud.
Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.
Palabra del Señor.


viernes, 1 de agosto de 2014

Se inaugura un Centro de Formación Profesional en la Parroquia - pedido de ayuda

Con gran alegría quiero compartir con ustedes la inauguración del Centro de Formación Profesional Nº 40 en el ámbito de nuestra parroquia de Madre de Dios.

A partir del 4 de agosto abrirá sus puertas.
Para los que no saben los centros de Formación Profesional son lugares cuyo objetivo principal y primordial es la educación para el trabajo. En la Argentina, desde el año 1950, se desarrollan estos establecimientos educativos brindando una nueva posibilidad para aquellos que les interesa formarse y perfeccionarse exclusivamente en oficios.
Estos centros dependen de organismos estatales quienes entregan las certificaciones oficiales necesarias para avalar los conocimientos. En nuestro caso, el Centro es un convenio entre el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la parroquia Madre de Dios.
Este año dictaremos los siguientes cursos:
·         maquillaje,
·         peluquería de damas,
·         auxiliar electricista,
·         redes
·         y albañil básico.

Cabe destacar que TODOS LOS CURSOS SON GRATUITOS.

En estos días estamos buscando los materiales que necesitamos para llevar adelante los cursos.
Si alguien puede dar una mano, va a ser bienvenida!!!

Detallo algunas de las necesidades:
·         Cabezas de peluquería para práctica
·         Ruleros y bigudíes
·         Secadores de pelo
·         Planchita de pelo
·         Sillón lava cabeza
·         Espejo de pared a pared
·         Mesada de madera para poner debajo del espejo
·         Tubos de luz para iluminar la zona de los espejos
·         Cables
·         Caja de punto y toma
·         pinza, destornillador
·         Pinza amperométrica
·         Cintas aisladoras de varios colores
·         Caños plásticos

Gracias por la ayuda y les pido por favor que recen mucho por los frutos de esta nueva aventura que iniciamos…

Bendiciones para todos

cfpcuarenta@gmail.com


Padre Javier A. Klajner
Parroquia Madre de Dios
Av. Escalada 2350 - 1439 CABA
Rep. Argentina
Tel: (54 11) 4635-0395/7284
Skype: padrejavierk
Twitter: @pjavierklajner


Se ha producido un error en este gadget.